

La torre del reloj se encuentra en el extremo sur del cerro Castelleras, frente a la iglesia.
Descripción
Desde su función original, la torre ha conservado su aspecto defensivo. Construida en piedra caliza con mampostería almohadillada, se alza 23,50 metros de altura. La parte superior de los muros está marcada por matacanes sobre arcos que descansan sobre ménsulas de cuarto de círculo, lo que permite un voladizo directamente sobre los muros. La fachada este presenta la única puerta de entrada del edificio y una pequeña ventana. La fachada sur tiene dos ventanas, actualmente tapiadas. La cara oeste está perforada por pares de pequeñas ventanas abuhardilladas en cada planta. Su cima está coronada por un campanario de hierro forjado (con una campana fechada en 1866). Los campanarios, un elemento típico provenzal, ayudan a combatir los incendios provocados por el efecto combinado del viento y el calor particularmente intenso de la región. Reciben su nombre de la campanilla, en la que se inspiran.
Historia:
Es un error atribuir esta torre a los Caballeros Templarios. Su construcción fue emprendida por el señor local, Boniface de Castellane, en el siglo XIV. Originalmente, sirvió como torre de vigilancia y almacén de impuestos señoriales. Ya sea como torre fortificada o como torre del homenaje, su función defensiva —la defensa del impuesto señorial— adquiere todo su significado. Durante el siglo XIX, se le añadieron ventanas para convertirla en palomar. Los numerosos nidos de palomas, aún conservados en el interior de la torre, dan fe de esta función. Más tarde, en el siglo XIX, se convirtió en el soporte del reloj de la ciudad. En 1866 se instaló un campanario en la cima. Reconocida como uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar de la Alta Provenza, está declarada Monumento Histórico desde el 11 de enero de 1921.
Desde 1972, la planta baja alberga el pequeño Museo Galorromano.
En su base, descubrirá el magnífico panorama de los tejados del pueblo. Las plantas superiores de la torre no están abiertas al público y, por lo tanto, no se puede acceder a ellas.