



Situado en forma de anfiteatro entre los acantilados calizos y el río Verdon, el pueblo actual fue construido en el siglo XV alrededor de una sólida muralla defensiva con siete torres almenadas y dos puertas fortificadas.
Descripción
Antiguamente situado en la cresta rocosa que domina el valle y el río Verdon, este espolón fortificado se llamaba "Castrum de Sancto Michele de Quinsono". En el siglo XV, los habitantes se asentaron en la llanura, construyendo sus viviendas tras una gruesa muralla defensiva. En el siglo XIX, se construyeron nuevos edificios, siguiendo los contornos de la estructura existente y teniendo en cuenta las diversas vías de comunicación. Fue también durante este período que se establecieron lavaderos y fuentes comunitarias en el pueblo, tras la finalización en 1877 de un canal de 82 km que transportaba agua del río Verdon desde Quinson hasta Aix-en-Provence.
En 1946, Bernard Bottet, residente de Quinson, informó a la comunidad científica sobre la presencia de la cueva prehistórica de Baume Bonne. Él y su hijo, Bertrand, excavaron el yacimiento durante unos diez años. De 1957 a 1968, Henry de Lumley y su equipo excavaron la mayor parte del refugio rocoso, y en 1988 se reanudaron las excavaciones arqueológicas bajo la dirección de Jean Gagnepain y Claire Gaillard. Hoy en día, la ciudad de Quinson cuenta con uno de los Museos de Prehistoria más grandes de Europa, diseñado por Norman Foster, que ofrece a los visitantes una experiencia inmersiva, interactiva y atractiva.